domingo, 4 de enero de 2009

“El show había terminado ”


El show había terminado... de un minuto a otro, y sin poder hacer nada al respecto, volvía a sumergirme en el anonimato cotidiano...
Aquella noche... salí como lo hacía cada noche... hacía más frío que de costumbre... y las calles estaban más vacías de lo habitual...
Aunque era otra noche más... yo no era la de siempre... había algo en mi interior que me pedía a gritos que tuviera cuidado... pero... como siempre no quise escucharme...
Caminaba con precaución... mi cuerpo se movía lentamente... presintiendo una especie de energía nunca antes sentida... las calles estaban vacías... silenciosas... ni un alma caminaba sobre ellas...
Trataba de mostrarme tranquila... pero en mi interior... los nervios no me dejaban en paz...
Cruzo las vacías calles... el tránsito era nulo... no se veía ningún auto en toda la cuadra... y eso me sorprendió... el frío cada vez era más intenso... sentía mi cuerpo congelado... mi ropa ya no me daba calor... no entendía qué estaba ocurriendo... saco de mi bolso una moneda... me quedo en aquella esquina esperando el colectivo... los minutos pasaban y el colectivo no llegaba... algo extraño estaba pasando... pero no sabía qué era... seguía mirando a mi alrededor... todo estaba vacío... mi única compañía eran las luces de la calle... que permanecían encendidas... iluminando la tranquilidad reinante... y el colectivo no llegaba...
Cerré los ojos por un momento... tratando de pensar en algo que pudiera calmar mis nervios... pero en esa situación no había nada que pudiera relajarme...
Escuché un ruido que cortó mi meditación... miré a mi izquierda... no había nadie... traté de agudizar mi mirada... pero un gran apagón me lo impidió... de un momento a otro las luces desaparecieron... dejando un manto de oscuridad... que cubría por completo las calles...
Mi respiración comenzó a agitarse... los latidos de mi corazón se volvían incontrolables... mi cuerpo se paralizó... me quedé quieta... y ese ruido que había escuchado... lo sentía cada vez más cerca... más cerca... más cerca... ... ... el miedo que sentía me hizo cerrar los ojos con fuerza... ... el ruido había cesado... la calma estaba otra vez ahí... abro mis ojos lentamente... la luz había vuelto... abro un poco mas mis ojos... y veo... veo un gato negro... un pequeño gato negro de grandes ojos verdes... el gato está ahí... delante de mi mirándome... me acaricia la rodilla con su pata... y cuando voy a tocarlo... el gato deja salir una lágrima y se va... intento seguirlo... pero desapareció al doblar la calle... vuelvo a la esquina y una luz a lo lejos me indica que el colectivo está por llegar... ya llegó... frena... abre sus puertas y subo... saco mi boleto pero... la maquina expendedora no funciona... el chofer sin, sin mirarme, extiende su mano y me da un papel en blanco... me siento casi al final del colectivo... había solo cuatro personas viajando... ninguna hablaba... todo estaba silencioso... abro mi bolso... saco mi radio de bolsillo... me pongo los auriculares... y la enciendo... recorro todas las emisoras... no se podía escuchar ninguna... una interferencia bloqueaba todas las estaciones de radio... la apago... miro por la ventanilla... las calles seguían vacías... mi cuerpo estaba congelado... poco a poco se volvía de color morado...
Cerré mis ojos... el frío me impidió dormir... abro mis ojos... miro alrededor... solo había cuatro personas viajando... o podía entender qué estaba pasando... nadie mas subía al colectivo...
De repente... y sin motivo alguno... la velocidad del colectivo comenzó a aumentar... todo parecía una película en cámara rápida... una película donde todo ocurría en forma acelerada y poco previsible
Las ventanillas del colectivo empezaron a cerrarse... el viento casi congelante encontraba la manera de ingresar al vehículo... aún con todas sus ventanillas cerradas... no entendía nada... estaba viviendo una pesadilla real... ya no podía pensar en otra cosa...
Me levanté del asiento... me dirigí hacia la puerta de salida... toqué el timbre... pero no funcionaba... intenté abrir la puerta a la fuerza... le di patadas, golpes... pero no hubo caso... la puerta no se abrió... volví a mi asiento... mi cuerpo tiritaba de frío y mis ojos poco a poco se llenaron de lágrimas...
Miraba por la ventanilla del colectivo... pensando en dónde iba a terminar... pensando en mis afectos... creyendo que nunca los iba a volver a ver... las lágrimas de mis ojos se deslizaban por mis mejillas... no podía frenarlas... se escapaban de mis ojos...
La iluminación del colectivo perdía su fuerza... las luces amagaban a apagarse... hasta que de repente dejaron de jugar... y condenaron al vehículo a permanecer en oscuridad absoluta... la situación era terrorífica no había salida... le gritaba a los tres pasajeros que viajaban conmigo pero ninguno me prestaba atención...
Ellos mantenían la mirada fija hacia el frente... parecían como hipnotizados... me acerco a uno de ellos... pongo mi mano en su hombro... pero no voltea la cabeza... lo sacudo un poco para hacerlo reaccionar... y su cabeza sale rodando hacia los pies del conductor... retrocedí rápidamente... volví a mi asiento... no tenía escapatoria... nada podía hacer... solo quedaba esperar...
Miro por la ventanilla... veo gente que no conozco... gente llorando... gente diciéndome “adiós” con sus manos... el colectivo sigue su recorrido incierto... miro por la ventanilla... la gente sigue llorando... todo era una pesadilla... ... ... ... ... ...
Entre la gente comienzo a reconocer rostros... mi familia... mis amigos... mis amores... mis enemigos... personas que ya no están... me miran tristes... me despiden con lágrimas... y gritos de desesperación...
Me levanto de mi asiento me dirijo rápidamente hacia el conductor... intento ver su rostro... es alguien conocido... puedo verlo... detrás de esos lentes oscuros... y debajo de esa capucha negra lo veo... es él... mi peor pesadilla... mi recuerdo más oculto... me mira de forma insinuante... me invita a viajar con él... intento negarme... pero algo en mi quiere que lo siga... y es lo que voy a hacer... vuelvo a mi asiento... lo miro a través de los espejos... y mi mirada vuelve a ver por la ventanilla del colectivo... la gente me sigue despidiendo... las lágrimas se me escapan...
Miro hacia delante... el vehículo se dirige a un precipicio... del que parece imposible salir...
Antes de que caiga... aparece alguien a quien no logro reconocer... me espera en la ultima parada... antes del precipicio... una melodía la acompaña que me hipnotiza... y me bloquea... la mirada insinuante quedó atrás... el colectivo se quiebra... se abre en dos... me acerco a la abertura... veo la calle... tengo que saltar... pero no tengo valor... la música me sigue hipnotizando... cierro los ojos y salto... ... ... ... ... ... ... ... ...
Cuando despierto reconozco el lugar... es mi pieza... estoy en mi cama... rodeada de mis afectos... y de ese extraño chico tocando su melodía hipnotizadora... ...

1 comentario:

blanca azucena dijo...

me encanta este blog!!! esta Genial!! :)